sábado, abril 26, 2008

KARELIA... O LA HORA DEL CHAL


Cuando conocí a Karelia pensé que hablaba mucho... al paso del tiempo lo he confirmado. Pero es que tiene muchas cosas de qué hablar, siempre dice "traigo un chal" y se suelta hablando de tema vario, no necesariamente chismesillos (los cuales, por cierto, son bastante sabrosones con "Chalina", como le llamamos a veces), sino historias de salud, belleza, vino, enfermedades, drogas y situaciones que pasan por aquí y por allá.

Creo que puedo hablar de dos etapas en mi relación con Karelia en lo que va de este año y cachito que tengo de conocerla. La primera, cuando apenas comenzábamos a hablar, ella estaba en espectáculos, ocupando el sitio que dejó Vania cuando salió de la chamba, pero ojo, no era la editora, sino nomás llegó a meterse al lugar vacío que quedó. En ese entonces Carlitos (no entiendo el afán de llamarles a los muchachos por su diminitivo: Carlitos, Paquito... ¿no se dan cuenta que es muy gay? Claro, habrá quienes o sean, pero otros no) era el editor o quizá tan sólo pensaba que lo era y se daba el lujo de maltratar a la gente.

Recuerdo una vez que la madaron a cubrir el concierto de Álex Ubago en el Foro Expo. Al día siguiente, cuando hubo terminado la nota y se la pasó a "Carlis", éste vino hecho un "mostro" a decirle que estaba del nabo, que no decía cosas "importantes y vitales" (así lo entendí) para una nota de espectáculos, como por ejemplo, cuántos cambios de ropa hizo el wey. ¡Chale! La neta es que a mi me da lo mismo si se cambió tres veces o si no se ha cambiado desde el útimo concierto que dio hace tres meses, así que por ende, creo que se la cajetó por una pendejada del tamaño del mundo... sobre todo cuando, siendo honesta, ni siquiera creo que él haya sido un buen reportero como para convertirse en un "editor" tan exigente (por no decir mamón).

La neta me enojé muchísimo, me pareció un tono inadecuado, porque está bien que el "editor" le diga a "sus" reporteros qué quiere, pero tampoco se trata de gritar a los cuatro vientos lo "mal" que ha hecho el trabajo.

En fin, hablando de Karelia, recuerdo mucho ese momento. Después vienen a mi mente otros en los que no tuve mucha relación con ella, pues estando embarazada una normalmente no sale con la gente (a veces no la invitan, claro). Más tarde, cuando dejé de ir a trabajar, me llamaó un día para reunirnos antes de que naciera el "alien". Ale pasó por mi y al llegar al sitio ya estaban Karelia y Montse (otro caso, señoras y señores... jajaja). A mi regreso al trabajo, por a'i de agosto, ya empezó a haber una relación mucho más fluida y conforme pasa el tiempo fluye más y más y más.


El asunto es que Karelia me cae muy bien... es chistosona la muchacha. En verdad creo que el grupillo que formamos es bastante diverso y equilibrado. Una de las cosas que mas me gustan y respecto de ella, es que puede decir sin pena que no sabe o no entiende tal o cual cosa... digo, hay mucha gente que anda por la vida dándoselas de "súper acá", pero ella no. Lo que también es de destacar, es la capacidad que tienen para conseguir cosas, sea lo que sea, a través del teléfono. Por eso a veces pienso que estudió un doctorado en Gestión telefónica o algo así.


Además de la buena amiga que puede ser "Chalina", es la "guardiana de la dieta". A veces dan ganas de no verla, porque dice sin cesar: "eso no, porque estamos a dieta"; aunque claro, es bueno que lo diga, porque de otra forma nos tiraríamos despreocupadamente a los placeres del dulce y la grasa, con el respectivo cargo de conciencia posterior.

Sin temor a equivocarme puedo hablar por mis compañeros y decir que se le quiere bien a la morra, aunque tengamos diferencias, como ésa pasión desquiciada por los zapatos (que la llevó a las "Uropas" a comprar 11 pares) muy al estilo de Carrie, sí, la de Sex and the City.


Hoy ya la estamos esperando en el periódico, porque nos trae el "chal" del fin de semana... además de que va a pedir el café del día, pues a ella la consienten y se lo preparan más rico que a la bola de cualquieras que estamos aquí.

martes, abril 08, 2008

OPROBIO-ÉL


Amargosito y con un vocabulario exquisito es Eduardo, un muchachillo de 22 años que parece de 30 (jajaja... bueno, quizá un poquitín menos).
Ale y yo siempre hemos dicho que se ha convertido en una parte súper importante de la bolita que hemos formado en el periódico. La neta a mí ya me hacía falta alguien como él, con un humor tan fino que da miedo.
Me recuerda a aquellos tiempos en que Pancho era el amiguito de las muchachillas que trabajaban en Artes, el compilla al que se le podía contar las historias más tristes y felices de nuestras vidas.
Pero Pancho era más amigo de Liliana, ambos eran un par de linduras. Digo, Pancho quesque era el "solecito" del Pollo.
En cambio Eduardo es como el chocolate amargo de las "gorditas", como nos llama el maldito infeliz.
Amargo, sí... pero al final de cuentas un chocolate con el que se desea estar un rato y pasarla bien. Con él se puede hablar de cualquier cosa... ab-so-lu-ta-men-te cualquier cosa.
Lo pasamos bien con él... tanto, que incluso a veces hasta peleamos por darle un aventón (o sea, ¡habrase visto!). De hecho el otro día Karelia lo llevó a su casa y Aurora, que le ha insistido muchas veces que ella lo lleva, se enojó porque no le ha tocado su turno.
Jajaja...
Es chido encontrar gente como Eduardo... me recuerda un poco a cuando entré por primera vez al Info y conocí a Laura, que era 10 años mayor que yo.
No cabe duda que mucho de lo que vivimos se repite una y otra vez en nuestras vidas. Ahora siento que vivo una repetición, pero al revés. Aunque claro que Eduardo (u Oprobio, como él se hace llamar) es menos ñoño de lo que era yo hace casi 12 años.
Todavía me hace falta hablar de otras dos fichitas del nuevo club... pero ésa es otra historia. (¡Ja!)

jueves, abril 03, 2008

SKINHEAD



Ante la rebeldia del cabello de Alexiel, decidimos cortárselo todo-todito para que nazca nuevo y, supuestamente, más manejable (eso dice la gente).
La verdad el niño se ve hermoso, parece que sus ojos se hicieron más grandes con el corte.
Yo no sé si realmente le va a crecer cabello manejable, me basta con lo lindo que se ve. Y para muestra, dos lindas fotografías.


jueves, marzo 27, 2008

RENATO



El martes pasado fui a ver a Renato.
Tenía muchas ganas de conocer al pequeño que estuvo en la panza de Natalia; el que esperaban en el agua, pero tuvo que llegar a través de una ventana que abrieron los médicos en el vientre de su madre; el que aún antes de nacer, podía verse en los ojos de Tona... y sentirse... y gozarse.
Había olvidado ya lo pequeños que son los bebés con días de nacidos (20, si mal no recuerdo). Renato es pequeñito -aunque quizá lo veo así porque Alexiel está enorme-, tiene ojos grandes y una lengüita que saca una y otra vez, como un pajarito; tiene las manos grandes y mil de cabello.
Es un bebé dulce. Se antoja abrazarlo fuerte, pero eso definitivamente no debe hacerse, porque luego anda uno aplastando inocentes niños... pero se antoja.
Tona lo mira con una ternura impresionante. Dice mi mamá que antes los papás no eran así, claro, les daba gusto la llegada de sus hijos, pero tal vez no se notaba tanto como ahora. A Tona se le nota muchísimo la felicidad y eso se contagia.
Tona dijo que no había podido dormir Renato, que quizá por eso estaba inquieto. Lo cargué un momento (en verdad ya no recuerdo cómo se cargan los bebés de ese tamañito), pero después lo deposité en los brazos de su papá y finalmente se tranquilizó y durmió.
Natalia no estaba, había salido a registrar de Renato en el IMSS y al doctor. Llegó cuando Tona ya había puesto a su hijo (¡uy, qué raro suena esto!) en el bambineto. Sin tocarlo, Natalia se quedó mirando con ternura al bebé.
¡Qué linda pareja hacen Natalia y Tona! Pero ahora hacen un trío estupendo. ¡Qué bueno que llegó Renato con este par!
...pero además, qué bueno que lo han traído a esta tierra, para que Alexiel tenga un amigo con quién jugar.
Gracias a Tona y a Natalia por presentarme a Renato.









La mamá y Renato.
























El papá y Renato.








* Como nota a pie de página quiero hacer constar que además el depa de Tona y Nata está súper chido.

lunes, marzo 10, 2008

EL "SILABARIO"


A veces imagino que Alexiel me dice mamá o papá a Luis. Incluso en ocasiones es tan grueso el alucín, que me imagino que dice "gracias", "hola" o "adiós", pero después pongo los pies en la tierra y reconozco que solamente son sonidos del "silabario" que ya para estas alturas domina mi pequeño...


"Mamamamamamamama", "Dadadadadadada", "Papapapapapa" repite una y otra vez. Lo escucho cuando despierta por la mañana y decide quedarse a jugar un rato con su perro de peluche (al cual hemos decidido no bautizar en espera de que Alexiel le llame como quiera).



Disfruto de su voz como nunca imaginé, de su presencia, de sus movimientos, sus gritos cuando se emociona por algo o cuando de plano ya muere de hambre. En verdad a veces pienso que ha dicho mi nombre, pero sé que por más listo y avanzado que quiera pensar que es, la realidad es que tan sólo se trata -una vez más- del silabario...


Ya quisiera escuchar a hablar a mi pequeño, pero sin duda disfruto mucho de este momento, pues aunque no hablemos todavía la misma lengua, nos entendemos a la perfección.


Quizá soy yo la que debería explorar a conciencia el silabario de Alexiel.

viernes, febrero 15, 2008

Mmmh...


Hace un chorro que no escribía y ya no sé ni qué escribir. Pero es que han pasado tantas cosas a mi alrededor y en mi cabecita, que no sé por donde empezar o incluso, que tan trascendente pueda ser sacar de mi ronco pecho, a través de la palabra escrita, esas cosillas.
Pero bueno, quizá primero habrá que decir qué onda con la foto. Obvio, es Alexiel, todo lindo y hermoso -como es él-, vestido de blanco. La foto es del 27 de enero, justo el día en que fuimos a bautizarlo (más por compromiso con las abuelas, que por gusto propio). Lo que sí nos hizo muy felices, fue organizar una fiesta en torno a él, no porque haya sido bendecido y blablablá, sino porque para Luis y para mi fue la primera fiesta de Alexiel.
Rentamos una terraza linda con brincolin y toda la cosa, hubo taquiza -súper rica- y hartas chelas y tequila y botana varia. Invitamos a la familia y a algunos de los amigos. Lo pasamos bien. Alexiel recibió regalo vario (ropis y uno que otro juguetillo, los cuales se agradecen mucho porque el hijolín los ha gozado con singular alegría).
Sí, nos gastamos algunos ahorrillos, pero la neta estuvo súper chido. Alexiel disfrutó mucho el globo que sostiene en sus manos y del cual se separó por momentos para comer o echarse una siestesilla, o pasar de brazo en brazo y reír, reír, reír.
En realidad hay muchas cosas más que contar... pero ya no es tiempo. Lo que quería era subir esta foto tan linda de Alexiel... y ya está.

martes, enero 15, 2008

BEBETÓN



El domingo pasado fue el bautizo del Bebetón, alias Roberto Amadeus Pulido Barrera (o sea, el hijo de Norma y Roberto).
Hace mucho que Alexiel y Amadeus no se veían cara a cara... y seguramente para ellos ésa fue la primera vez que se encontraron, pues no creo que haya registro en su memoria de aquella primera ocasión, cuando Norma, Roberto y Amadeus nos visitaron en el hospital y luego en el departamento, ésta última vez cuando Alexiel tenía -aproximadamente- un mes de vida, y el Bebetón tres.
El hijo de Norma es hermoso. Tiene unos ojos inmensos que te miran con una tranquilidad increíble; su cabello es negro y abundante, seguro será un chico guapo en el futuro.
A pesar de que estaba ligeramente vuelta loca, Norma se veía muy bien ese día. Estaba contenta, y Roberto también.
Tal vez el menos contento de todos era el Bebetón, pues me imagino que eso de estar de brazo en brazo no debe ser del todo reconfortante... digo, quizá apenas le estás hallando el modo a unos brazos, cuando ya llegó un relevo listo para cargarte, supongo que eso ha de ser incómodo; pero no tanto como el ropón que Norma le puso al pobre niño y afortunadamente se lo quitó en el salón de la fiesta.
Alexiel, por su parte, solamente estuvo un rato -durante la misa- en los brazos de Luis; después lo depositamos en el portabebé y más tarde en la carreola (conocida también como "carriola"). Luis lo cargó un rato para darle de comer y después de un ratón, poco después de pasar por el brincolín y los columpios, ambos entablaron un gracioso diálogo con Roberto.
Estuvo lindo el bautizo del Bebetón. Me gustó verlo. Espero que en el futuro Amadeus y Alexiel sean amigos. Roberto dice que tal vez los dos pertenezcan a un grupo, en el que su hijo tocará la batería y el mío, el bajo... quién sabe... ya veremos... ojalá.


* Nota: Sobra decir que en la foto de arriba están Norma y el Bebetón, y en la de abajo, Roberto, Luis y Alexiel... pero aunque sobre, lo he dicho ya.

domingo, enero 06, 2008

ALE

Fue hace casi un año la primera vez que vi a Ale, entonces pensé que era una chava fresa, que a lo mejor no tenía ni la más pacheca idea de qué significaba trabajar en un periódico y que era una chava fresa (ya sé que lo dije dos veces, pero pensé que era MUY fresa).
Sin embargo, en los últimos ocho años de mi vida -quizá más o quizá menos- he aprendido que no se puede juzgar a la gente tan sólo por su apariencia, creo que si la gente se quedara con la primera impresión que provoco, difícilmente tendría personas a mi alrededor... y en cuestión de trabajo, decidí que lo mejor sería ver qué tal trabajaba la muchachilla.
La primera nota que entregó, unos días antes de que se incorporara al mini equipo, acalló mis pensamientos; era una simple presentación de un libro, pero la nota era clara, concisa y bien escrita, salvo detalles mínimos (la primera nota que hice para el info en 1996 fue verdaderamente nefasta). Así descubrí que tal vez podría tratarse de una chava fresa que escribía bien y tenía nociones del trabajo períodístico.
Al paso del tiempo me he dado cuenta que fue bueno no dejarme llevar por la apariencia... la verdad es que Ale es una chava súper chida, pero ante todo es alguien a quien admiro profundamente.
Poco a poco he ido conociéndola más y, por ello, respetándola muchísimo más.
Me cae bien, aunque a veces me contagia su neurosis y me hace entrar en pánico; me encanta que no acepta una sola fuente, para sus notas siempre busca y busca hasta tener toda, todita la información; no le da pena decir que no entiende y se esfuerza hasta que comprende todo para poder sacar la nota; me pregunta de vez en cuando y... la verdad... eso me hace sentir bien, pues me da la impresión de que no sólo soy el bulto que está frente a ella.
Eso es en la cuestión laboral, pero Ale en lo personal también tiene cualidades interesantes... en verdad es una muchachita admirable, a pesar de su corta edad tiene una fuerza impresionante; hay mucho qué aprender de ella.
Además, me parece interesante que está verdaderamente comprometida con cuestiones como indigenismo y derechos humanos, así que hay mucho tema de conversacíón con ella (en varios sentidos).
Me gustaría dar más detalles, pero creo que es preciso conocerla para obtenerlos.
Una semana antes de Navidad le tocó descansar de acuerdo al rol de la súper sección... un día de plano, caí en la cuenta de que ya le extrañaba, lo cual me resulta bastante curioso, pues el año pasado ni la hacía en el mundo y ahora ya está completamente integrada a mi vida.
Ella, Karelia, Eduardo y Monse, forman parte de este ciclo nuevo que estoy viviendo y que cada día disfruto más.



* Ale y yo.

domingo, diciembre 30, 2007

LAS CARAS DE LA ALEGRÍA

Para Alexiel ésta fue su primera Navidad y aunque la mayor parte del festejo nocturno lo pasó dormido, el 25 de diciembre y los días siguientes (hasta ayer) pudo disfrutar plenamente de los frutos de la festividad abriendo sus regalos, descansando junto a ellos y balanceándose con otros.
Así, en apenas cuatro días, Alexiel me ha mostrado las diferentes caras que tiene la alegría.



















EL DUENDE

Hace muchos años... había en la televisión rural (entiéndase la local) un programa de concursos que se llamaba "La hora del gane". Era conducido por Kippy Casados (una ñora bien fea y que ahora está muchísimo más fea que en ese entonces) y familia, pues como que me acuerdo que también estaba su hijo por ahí.

El caso es que a pesar de lo medio naquis que era, fue bastante popular y medio mundo con el que uno conversaba lo veía e incluso había más de alguno que habia participado feliz y contento en alguno de sus concursos.

Además de esta fea señora había otros personajes, como "el hombre del corbatón" (un viejillo con una corbatota) y "el duende" (un fulano que -creo- visitaba algunas colonias en la unidad móvil). Cada uno tenía su cancioncilla con la que se le reconocía, por ejemplo, la mujer decía: "el hombre del corbatón" y se escuchaba una tonada que bailaban felices y gozosas las sexis modelos del programa (no hay programa de concursos sin modelos "setsis"); y con el otro mono la gente cantaba: "el duende, el duende, a dónde está el duende".

¡Jajaja... qué bonito es recordar!

Bueno, pues hasta aquí el baúl de los recuerdos, ahora lo cierro y comienzo a contarles de otro duende; uno que no sale en programas de concursos ni de nungún otro tipo, aunque dice Karelia (una amiga del periódico) que bien podría estar en este mismo en la tele, pues es la cosita más linda de este mundo... Yo estoy de acuerdo con ella (en que es lindo), pero como que no me late explotar a la pobre criatura.

Ya... a lo que voy.

En estas fechas navideñas, que con la llegada de Alexiel tienen otro significado, decidí vestir a mi hijolín acorde a la ocasión; ya fue diablo en "Jalogüín" y obviamente en Navidad tenía que estar a la altura de las circunstancias, así que lo vestí de duende.

Donde compré su lindo trajesillo había otros de Santa Claus, pero Alexiel apenas tiene seis meses y me pareció que no daba el ancho ni en peso ni en edad para personificar a tar ser fantástico, así que lo más adecuado fue el traje de duende verde. Había también azules y amarillos, pero ¿quién ha visto a un duende amarillo o azul? ¡Es obvio que son verdes!

Pues como el del programa, al duende Alexiel se e buscaba por doquier para tomarse a foto con él (debí cobrar, en verdad me ataranté).

El traje, sin duda, dio un "plus" al encanto de Alexiel, quien pasó de brazo en brazo en las casas de los padres de Luis y Lalo (mi tío), lugares en los que pasamos parte del 24 y 25 de diciembre, respectivamente.








* ¡El duende, el duende... a dónde está el duende!




martes, diciembre 18, 2007

PARAÍSO ENFERMO


Desde hace una semana mi paraíso está enfermo... me refiero a Alexiel que, aunque no es un espacio físico, provoca en mi un estado de ánimo perfecto, independientemente de lo cansada, aburrida o enojada que pueda estar. Estar con él, es como estar en un paraíso.

Desafortunadamente desde la semana pasada hay tormenta en mi paraíso. El pobre Alexiel ha estado enfermo y como no se veía claro, hoy tuvimos que darnos una vuelta al doctor (sin cita y con la conciencia de que podría esperar mil horas) para que nos dijera qué hacer, pues el antifludez no logró sanarlo.

Para nuestra suerte no tuvimos que esperar mucho. Entramos pronto a doctor, no a una de las salitas acostumbradas, sino a una camilla en medio de otras dos cubiertas con una cortinillas... era como esas camas de urgencias en los hospitales que salen en la tele (ER, Grey, Doctor House...).

Primero le checaron la temperatura, bien. Después a pesarlo, 7.700 gramos. Y un poco después, el chequeo en forma... ahí comenzó el drama; creo que nunca había sido tan difícil hacer el chequeo, hubo qe sostenerlo con fuerza para que el doctor checara con calma sus oídos, naríz, boca, pecho y estómago.

El diagnóstico: "Faringoamigdalitis". Una infección de la faringe y las amigdalas, o para hacerlo más sencillo: de la garganta y las anginas.

El hecho es que trae unos enormes mocos verdes que le obstruyen la nariz y le provocan 80 mil flemas, así que respira medio mal y de repente le da una tos medio gachita. Aunado a eso están unas ampollas, aftas o como se llamen, que tiene en la garganta, lo que le impide tragar cómodamente... es por eso que últimamente está comiendo medio mal y llora sin cesar.

La solución: un jarabe cada seis horas y unas gotas cada 12, durante cinco días en el caso de ambos.

Espero que resulte... porque así es muy triste estar en mi pequeño paraíso.








* Hasta enfermo, Alexiel es hermoso.





lunes, diciembre 03, 2007

ALEXIEL EN LA FIL



El sábado entré a las 10:30 a mi primer evento en la FIL, era en el marco del encuentro de caricatura e iban bastante retrasados, de manera que lo que cubriría a las 10:30 inició una hora después y entonces todo, todo, todo, se retrasó hasta el infinito.

Lo bueno de traer lap es que uno puede ir escribiendo mientras escucha los "interesantes" mensajes de la gente que está en tal o cual actividad, así que las tres notas que tenía que hacer de la serie de actividades de dicho encuentro, terminé de escribirlas y mandarlas apenas 20 minutos después de que todo hubo terminado.

Tenía prisa porque había quedado con Luis en que llevaría a Alexiel a la Expo y quería presumirlo entre mis amigos. Cerca de las tres Luic me llamó para avisarme que ya estaban afuera, así que salí en busca de ellos. Estaban en una inmensa fila bajo los rayos del nefasto sol. Me encontré en el camino a Juan Levid y le pedí que se mochara con un gafete para que Luis entrara. Tan bueno como es él, me lo prestó y pudimos "sacar" al pobre Alexiel del alcance de los rayos del sol.

Entramos a la FIL y Juan siguió su rumbo y nosotros el nuestro. Para entonces Alexiel no estaba al 100 por ciento, el sol había hecho estragos en su humor y, aparentemente, estaba ligeramente "engentado". Así que Ale y Ceci (de La Jornada) se encontraron con la cara seria del hijolín.

Poco después de ese encuentro, nos fuimos a la salita de prensa del "Info" para seguir en la "presumición" del hijo. Ahí nos encontramos a Eduardo y Alfredo, y a los vecinos, mis excompañeros de la UdeG, quien encontraron con mejor ánimo a Alexiel.

Quien definitivamente le hizo harto feliz, fue Francisco, fotógrafo de la UdeG, La Gaceta o la Dirección de Prensa y Comunicación (como se le quiera llamar). No entiendo en qué estuvo, pero Alexiel lo pasó genial con él. Quise tomar una foto de ambos, pero cosa curiosa, resulta que al fotógrafo no le gustan las fotos, así que nada más pude tomarla mientras Francisco corría con Alexiel en brazos por el salón.

Me encantó la sonrisa del hijo, la risa que Francisco le provocaba con tan sólo mirarlo. No sé si se reía con él o de él... supongo que con él, porque dice Francisco qe una característica de su ser es que es muy cómico o muy amarguetas... jajaja. Afortunadamente o encontramos en la mejor faceta.

Después de que Alexiel fue "zangoloteado" por aquí y por allá. Decidimos irnos del lugar y evitar que el pobre niño se topara con más gente y entrara en pánico.

Nos fuimos a comer y mientras Luis y yo devorábamos los alimentos, Alexiel se durmió un ratito, para despertar minutos más tarde fresco, casi como una lechuga.

Yo tenía evento a las cinco, así que nos despedimos pronto. Luis se llevó al hijo a casa de sus papás y yo me quedé en la FIL contenta por haber tenido la visita más linda del mundo.

Volvimos el domingo (los tres) para pedir que me dieran mis facturas de comida y estacionamiento , así que Alexiel tuvo su sengundo encuentro con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

domingo, diciembre 02, 2007

LO BUENO DE LO MALO

Siempre he pensado que toda cosa mala, trae consigo algo bueno. Con esto me refiero a mi "linda" estancia en la que se sintió como "otra FIL" para mi.
Y es que a pesar de no sentirme tan a gustis como otros años, estuvo chido encontrame con algunas caras de ayer, como por ejemplo Bernardo de Niz, que hace un buen rato se fue a la "Chinada", ups, quise decir a la China, y vino esta vez como fotógrafo de la FIL (tan bueno el muchacho).
Además me topé con Tona, que tenía mil de tiempo sin ver... y también tuve la oportunidad de ver a Natalia y su inmensa panza. Fueron bastante agradables esos encuentros.
Por otra parte, hablé a través del mensajero con Karla (Garduño) y me contó un poco sobre cómo lo está pasando en su embarazo. Ese chismesillo me lo contó hace unos días Dinora (Recio), a quien encontré cubriendo la rueda de prensa sobre la apertura del nuevo espacio de Omnilife, La Planta, que pretende dar cabida al arte contemporáneo. Ese día, además de la de Karla hubo otro sorpresa, que Dinora también está embarazada!
En general me emociona mucho saber de esos embarazos... hubiera sido genial que concidiéramos en tiempo, quizá habría tenido la posibilidad de compartir mis quejas con personitas iguales a mí. Pero aunque no haya sido así, me llena de emoción... de alguna forma pienso que quizá Alexiel podrá tener más amigos. A lo mejor alucino, pero me gusta tener ese pensamiento.
Bueno, pues así las cosas... las cosas buenas, dentro de lo triste que me resultó esta FIL.
* Otra vez no hay foto, ni dibujo, ni nada... simple y sencillamente, porque no encontré algo adecuado para la ocasión.

sábado, diciembre 01, 2007

CONTORSIONISTA


Antes de que tuviera un contacto tan directo con un niño, pensé que todos los bebés nacían con una mágica capacidad de agarrarse los pies y acercárselos hasta la boca para chupar plácidamente sus deditos.

Pero cuando nació Alexiel me di cuenta de que ese era un mito, que es imposible que se toquen los pies y se hagan bolita con tal facilidad. El caso es que de recién nacido, Alexiel nunca lo hizo... entonces yo pensé que el pobre niño habpia heredado mi capacidad para no poder maniobrar cómodamente las extensas partes de mi cuerpecito (jajaja).

Pero ahora que Alexiel ha cumplido cinco meses (y que por cierto lleva ya casi cuatro semanas que comenzó a comer sólidos) veo que es una cuestión de edad, o de desarrollo.

El caso es que Alexiel ya se alcanza los pies y hasta juega a sosternerlos (o alguno de ellos) y dejarlos caer sobre algo que haga ruido, además de que ya se agarra las "patrullas" con sus "manecitas" e incluso de repente se chupa los calcetínes... pero encantado de la vida.

Quién sabe... pero por ahora creo que una buena chamba para Alexiel podría ser la de contorsionista. Debo confesar que esta nueva etapa de desarrollo me tiene maravillada.

Si no fuera por estas lindas cosas de la vida... mi "ídem" sería ligeramente gachita.

jueves, noviembre 29, 2007

EXTRAÑAMIENTO

Hace un año fui a la fiesta de prensa de la FIL con una botella de agua en la mano, las náuseas a flor de piel y un alien en mi vientre. El miércoles pasado regresé a la Mutualista después de cerca de 365 días, con una situación diferente: cero agua, cero náuseas y un ex alien esperándome en mi casa, dormido obviamente.

Esta vez fui sola, Luis se quedó con Alexiel y se supone que yo iba a pasarlo bien por un rato... pero no fue así. Durante casi una hora estuve sola, sólo por un momento Carlos Maldonado estuvo un ratillo conmigo (molestando como siempre, jajaja) y después se desapareció para sumarse a la multitud que aclamaba emocionada un "chou" travesti colombiano, que a mi me pareció tan normal como el del Caudillos, Circus o Mónicas, que alguna vez vi... mucho antes de que Alexiel o el alien aparecieran en mi vida.

En fin... me quedé ahí un rato... sola "como perro", diría mi tía Queta, "como plumita en el aire", esperando a que llegara Ale, pensando para mis adentros: "otro ratito más... si no llega me voy"; enviándole mensajes para saber a qué hora llegaría.

Sola... echando un vistazo al pasado, evocando en la memoria el ayer de hace dos años en ese mismo lugar y seguramente a esa misma hora. Nada... no encontré absolutamente ninguna similitud con el momento que estaba pasado.

Después de un rato me encontré a Jorge Triana (más bien él me encontró), platiqué un rato con él, me señaló a Cinthia, que estaba por allá (cerca del piano) platicando con una amiga. Al cabo de unos minutos, ambas llegaron hasta donde estábamos nosotros y comenzamos a charlar: que si mi hijo está hermoso, que efectivamente es una friega tener un hijo, que las desveladas son bárbaras, que al final no importan porque es lindo, que yo no soy devota a los niños, que a pesar de Alexiel muchos siguen causándome harto desagrado, que a ver cuando se animan, que sí, que sí, que "bla, bla, bla".

Al "ratón vaquero" llegó Alejandra con su séquito: Raúl, Ricardo y Karla. Para entonces yo ya estaba hasta la madre, muriéndome de calor y todavía triste por tanta soledad adentro. Decidieron irse para allá (por allá lejos de la zona de la barra, que es donde yo estaba), decidí quedarme en el mismo lugar, pues no me parecía bien dejar a Cinthia y a Triana, y a Marcela (de Mural) que llegó antes de Ale.

Dejé sin terminar mi segunda cerveza, después de hacerme mensis con ella un buen rato... al final, decidí irme: el calor, el cansancio, lo pesado de la mochila y los recuerdos de ayer me estaban matando... no tenia nada que estar haciendo ahí.

Me subí a la camioneta y puse el stereo, un poco se psyco para alegrar mi corazón y dejarme envolver en una serie de pensamientos.

Patético... o mejor dicho, patética. Llegué al depa poco después de las 12:30... triste, porque ya nada es igual, porque no tengo con quien hablar cuando salgo, si no está Luis conmigo... porque ya todos se han ido y yo me he quedado. Ahora sí estoy convencida de que "soy Yubaba".

Para colmo de males, al llegar al depa y decirle a Luis lo mal que me sentía, fui al cuarto y, obvio, Alexiel ya estaba dormido: Chale! Salí a una fiesta para sentirme de la chingada y para colmo de males, la única alegría que tengo en esta nueva vida ya no estaba para mi.

En fin... que supongo que debo apechugar y seguir hacia adelante. Acostumbrarme a comer sola en plena FIL, a no poder mandar 80 mil mensajes tontos a Liliana o a Mariana o a Pancho o a Enrique, a sentirme ajena a casi todo... e incluso a ver poco a mi Alexiel, porque tengo que trabajar y vivir una vida nueva que me gusta, sí... aunque no pueda sacar de mi mente la otra.

Creo que esta FIL ha sido la más desagradable de mi vida... ¡Hay tantas cosas qué extrañar!



* Me reservo la foto. Hoy, como los cuervos, Aimeé está de luto.

lunes, noviembre 12, 2007

UMA Y ALEXIEL

El sábado pasado mi suegra nos llamó para invitarnos a comer, pues iría a su casa una amiga que tenía ganas de conocer a Alexiel. Yo no podía, me tocaba trabajar ese día desde la una de la tarde cubriendo una rueda de prensa en la Haus. Entonces mi suegra me pidió que Alexiel fuera guapo (más que de costumbre), lo cual no fue nada difícil... jajaja.

Por la noche, Luis me contó cómo le fue y me preparó para cenar algo de lo que comieron por la tarde. Después me dijo que me había enviado a mi correo unas fotos que tomó... mismas que presento a continuación.

Son Uma, quien por cierto creo que sufríó en algún momento un ataque de celos ante la llegada de mi hijo, y Alexiel. Ambos lucen bastante bien.

Lamento no haber estado ahí para ver en vivo este gran encuentro.







* Nota. Quien sostiene a Alexiel es su feliz y orgulloso abuelo.

jueves, noviembre 08, 2007

AYER Y HOY



Años atrás, cuando ni siquiera pasaba por mi cabeza el pensamiento de que algún día tendría un hijo, solía salir ocasionalmente con amigas que tenían hijos (Rubi y Fernanda) y me sorprendía que no tuvieran otro tema de conversación más que sus "retoñitos". Bueno, sí había más tema, pero se agotaba pronto y entonces venían pláticas que me parecían poco interesantes acerca de los problemas nocturnos de Betito o lo inquieto que resultó ser Eduardo. Por eso las veía muy de vez en cuando, pues la verdad me parecía un poco aburrido.

El otro día salí con Mare y Rubi (la primera con dos hijos y la segunda con tres) y me sentí súper a gusto, ahora sí estábamos en el mismo canal... Rubi recordó aquellos primeros meses de Betito, cuando se le desarrolló una cosa que llamaron "terror nocturno" y que hacía que el niño llorara mucho, pero sin responder a sus padres cuando estos iban a tranquilizarlo. Como por arte de magia entendí lo dramático de la situación. Y bueno, no es magia, simplemente es que ahora se me ha desarrollado un no sé qué, que evidentemente tiene que ver con la fortuita llegada de Alexiel a mi vida.

Mare contó que Alessandro es bastante inquieto y duerme poco, mientras que Cristian tiene un problema en uno de sus riñones... así que la pobre mujer no ha podido descansar a pata suelta desde hace dos años. Rubi recordó aquel sufrir con su primer hijo, poco habló del segundo, pero se emocionó al extremo al mencionar a Rubicita, aunque lamentó que se parece al papá y no a ella. Yo, como nunca, puse mucha atención. Hice comentarios acerca de lo buen niño que es Alexiel y les enseñé algunas fotos que tengo en el celular.

Hacía mucho tiempo que no me sentía tan a gusto con mis amigas. Después de la charla infantil pasamos a los recuerdos de la universidad, haciendo mención de todos y cada uno de los seres extraños que tuvimos por compañeros y, obviamente, viboreamos un poco a unos y otros.

Me sentí feliz... fue como si volviera a salir con Mariana y Liliana, cuando las tres teníamos mucho qué ver, cuando las tres vivíamos en la misma ciudad. Cuando tomábamos café en el Mondo o en la Estación de Luli... o cuando dejamos el café y empezamos con las chelas aquí, allá y acullá.

Creo que si las dos estuvieran aquí las cosas serían diferentes (o iguales en un sentido poco agradable para mi). Y es que la verdad creo que me encuentro en otra etapa, claro que extraño mucho las salidas de antes, pero a lo mejor, como me sucedió con mis otras amigas, ya no tendríamos tema de conversación, pues no encuentro tema más interesante por el momento que contar que Alexiel ha descubierto que puede meter y sacar la lengua cuantas veces quiera, que ya no se mete la mano a la boca para chuparla, sino que ahora saca la lengua e intenta chupar su mano fuera de la boca, que ya va a comer papillas de zanahoria, que ya siento que es un niño grande, que me muero de la emoción porque he comprado un aparatejo para moler sus verduras, que me está empezando a dar harta flojera pensar que ahora sí voy a estar lavando como loca su ropa... que estoy feliz de tener en mi vida a Alexiel, aunque nunca antes pensé que tener un hijo me haría tan feliz.

Tengo un libro que se llama El primer año en la vida del bebé que habla justamente de este tipo de cuestiones (bendito sea el día en que Rosy, la esposa de un amigo de Luis) me prestó ese fabuloso libro que responde a mil preguntas de la madre primeriza. Lo que dice es que efectivamente a una, como madre, ya no le interesan tanto otros temas que no tengan que ver con su hijo, es una cuestión natural, no es que una se haga más mensa (o al menos eso quiero pensar), es simplemente que el punto central de atención cambia drásticamente y es algo inevitable. Incluso me he dado cuenta que a veces con Rebeca (de Público) me pongo a hablar de mi hijo en lugar de... no sé... hablar quizá de la súper nota del momento o de lo ojetes que son los editores o cualquier otra cosa.

Ni hablar... así son las cosas hoy.

Eso sí, nadie quita de mi memoria los maravillosos recuerdos que tengo de lo vivido con Liliana y Mariana. Los tours nocturnos por el Calavera, La Santa, La Mutualista, El Lido, el A dónde, el Prana, el Circus, Caudillos, Mónicas, Angels... el choquesillo en el Seven de Juárez y Enrique Díaz de León que nos dio para comprarnos una chelas en la Mutua y echarnos alguno de los deliciosos platillos que nos ofrecía Chuy... las veladas en el depa de Mariana con canciones entrañables de Miranda, Belanova y hasta Marisela... el día que descubrimos que con una canción de David Bowie las chelas estaban al dos por uno en el Calavera... los amaneceres en el Prana y la continuación de la mini fiesta en el depa de Lili... Sí... lo añoro, lo extraño y lo revivo de vez en vez en mi mente.

Pero hoy soy ésta... la que está en la foto sosteniendo a un niño hermoso... a mi querido Alexiel.

martes, octubre 30, 2007

domingo, octubre 07, 2007

¡LA GUARDERÍA RIFA!



Desde hace mil años he querido poner esta entrada con dedicatoria especial para Lulú. Primero pensé en hacer un comentario en su "Corazón", pero como me estaba extendiendo un poquitín, pensé que sería mejor escribir mis piensos aquí e invitarla a que se de una vuelta y lea este súper interesante texto.
La verdad es que yo estoy muy contenta de que Alexiel esté yendo a la guardería. Ciertamente es un poco triste dejar a nuestros bellos hijos, pero al final creo que es bueno tanto para ellos como para nosotras.

Tengo primos que crecieron en guardería y otros que sólo se mantuvieron detrás de las faldas de sus madres. Los primeros son más vivos, más sociables y más extrovertidos. Los segundos son ligeramente más inseguros. Claro que hay excepciones, supongo que habrá personas muy abiertas que comenzaron a relacionarse con otros individuos a la edad normal (cuatro o cinco años) e incluso los que lo hicieron hasta los seis. Pero de cualquier forma creo que sí es útil que los niños comiencen a relacionarse con otros desde pequeños.

Ésa es una de las razones por las que decidí llevar a Alexiel a una guardería. Por otra parte, como madre primeriza, pensé que sería bueno que se integrara a una dinámica, para que de pasada nos integrara a Luis y a mi. Para mí era muy importante establecer un horario de comidas y sabía que ahí tendría que ajustarse a ciertas normas. Lo estamos haciendo y estoy contenta con ello, aunque claro que los fines de semana nos desfazamos un poco del horario (aunque también sucede entre semana), pero poco a poco vamos mejorando.

Así que esto me hace pensar que le estoy haciendo un bien a Alexiel. no lo estoy abandonando por completo, paso con él largas horas antes y después de la guardería (en la mañana y en la noche). Y los fines de semana tengo oportunidad de disfrutar más de su compañía.

Cuando lo dejo en la guardería, me gusta que al pasar a los brazos de alguna de las chicas que se encargan de su cuidado Alexiel solamente sonríe... ellas lo llaman por su nombre y me cuentan que es un niño súper tranquilo. Cuando se nos hace un poco tarde, incluso me dicen: "Ya pensábamos que ahora no lo íbamos a taner".

De verdad me gusta que esté ahí. A veces cuando llego en la noche y está despierto, pasamos un buen rato platicando... en verdad parece que me cuenta cómo estuvo su día y siempre, siempre lo hace con una enorme sonrisa.

Una de las cosas que disfruto mucho es que yo me siento tranquila... estoy trabajando y para nada tengo angustia sobre cómo pueda estar él, porque tengo la certeza de que está bien atendido. De hecho es en la guardería donde constantemente están recordándome de las cosas importantes para Alexiel, como las vacunas, que ya le tocan el próximo 22 de octubre (el día que cumple cuatro meses).

El viernes va a haber una conferencia sobre sexualidad y aunque Alexiel está muy chiquito para que lo esté instruyendo en esas cuestiones, me parece bastante útil que realicen actividades como ésta en la guardería, además es con carácter de obligatorio, lo cual significa que realmente hay una preocupación por educar a los padres de los niños.

Por otra parte, el 26 de octubre va a haber una fiesta de disfraces... ya han puesto letreros invitando a los niños y a sus papás, quienes deben (si quieren) llevarlos con su súper disfraz... Alexiel ya tiene el suyo: es un diablo con cola y todo!!

La verdad la guardería rifa!!! Tanto para mi, como para Alexiel... es ahí donde encontrará a los primeros amigos de su vida.

Anímate Lulú... creo que será bueno para tí y para tu corazón.

martes, septiembre 25, 2007

ADAPTACIÓN


En la segunda semana de septiembre mi mamá me llamó al celular para darme la buena noticia de que Alexiel finalmente había sido aceptado en la guardería que se encuentra en la esquina de la casa de mis padres.

Fue a principios de agosto cuando iniciamos los trámites para que lo aceptaran a sabiendas de que ahí sólo reciben a niños de tres meses para arriba (entonces Alexiel tenía apenas mes y medio). Siendo reconocida como una de las mejores guarderías del IMSS la lista de espera era larga, antes de nosotros había otras 10 personas solicitando un espacio.

En aquel entonces me dijeron que probablemente cuando Alexiel cumpliera los tres meses podríamos tener un sitio, pero ese "probablemente sí" encerraba un "probablemente no", así que me concentré en la primera opción a ver si lograba alcanzarla con tan solo afirmar en mi mente: "sí nos van a dar lugar".

Un día decidí darme una vuelta por ahí para preguntar cómo iba el proceso. Regresé a casa con cero respuestas y la propuesta de una de las trabajadoras de buscar otras opciones por si acaso no se daba el espacio.

Una semana más tarde fue cuando recibí la llamada de mi madre y entonces me lancé presta para cubrir todos los requisitos y ver cuándo podría empezar a llevar a Alexiel. La directora me dio como fecha el 20 de septiembre, pero la única condicón era asistir durante tres días (es decir, el 20, 21 y 24 de septiembre) a cubrir con una onda que se llama "Adaptación". Se trata, pues, de estar ahí con Alexiel para que poco a poco se vaya aclimatando a la vida en la guardería, al tiempo que me dan a mi la posibilidad de ver cómo se maneja la vida de los pequeños ahí adentro.

Empezamos el jueves pasado a las nueve de la mañana. Llegué un poquitín tarde, así que ese día tuvimos que permanecer ahí de 9:30 (aunque yo llegué a las 9:15) a 13:30 horas. Las chicas del área de "Lactantes A" me explicaron que el primer día la madre (o sea yo) se hace cargo por completo del hijo (o sea Alexiel). Entonces yo le di de comer, le cambié el pañal y estuve cerca de él todo, absolutamente todo, el tiempo.

Para ambos era como nuestro primer día en el "cole" (como dice Aurora) y como yo ya he vivido en numerosas ocasiones un primer día en un sitio desconocido, me comporté como lo he hecho en aquellas otras ocasiones: ocupando un ronconcito del lugar, viendo de lejos la vida y comportamiento de los otros. Yo no sé Alexiel, pero el jueves lo pasé un poquitín mal, pues como que no encontraba las juerzas en mi ser para platicar con las muchachas y cuestionarlas sobre todas mis dudas. Al final pregunté algunas cosillas y ellas me dijeron otras: que hay que llegar puntual al desayuno a las nueve, porque si no ellas no se hacen responsables de que el hijo coma; que en el caso de los niños de tres meses las comidas son cada tres horas (a las 9, a las 12 y a las 3), el resto de los niños come cada cuatro horas; que hay que llevar seis pañales, tres cambios de ropa, un cepillo, tres baberos y dos bolsas de plástico, todo esto rotulado con el nombre del niño, para que las cosas no se extravíen; que ahí les proporcionan a los niños su biberón, el cual solamente será utilizado por el niño; que los niños deben permanecer en la guardería al menos una hora y que no entregarán a ningún niño si la persona que los va a recoger ha olvida su credencial.

Ese día descubrí también que Isabela le quita las cobijas a los niños que están a su alrededor; que Pavel -el enorme niño de seis meses- jala constantemente el brazo del chico que está a su lado; que Estefanía grita mucho, pero es una niña linda; que unos padres inconscientes llamaron a su hijo Milton (por dios, qué nombre más feo) y que hay por ahí un niño que se llama Gael (¡chale!).

Justo ese día le di de comer a Alexiel en su nuevo biberón. Logré con esfuerzo que se tomara las seis onzas habituales (por cierto que esto sorprendió a las muchachas, pues parece que mi hijo come bastante para su edad, aunque a Galindo -el pediatra- le parece una buena dosis).

El segundo día nuestra entrada estaba programada a las ocho de la madrugada y dado que hay mil de tráfico, Alexiel y yo salimos de casa alrededor de las 7:20 muertos de sueño. Para sorpresa del mundo llegamos diez minutos antes, pero de todas formas nos dejaron salir hasta la una de la tarde.

Ese viernes parece que ya estábamos más relajados. Coloqué a Alexiel en su portabebé al nivel del resto de los niños. En el segundo día del periodo de "Adaptación" se acostumbra que la madre y las muchachas del área de "Lactantes A" se hagan el paro, es decir, esta vez hubo quien le diera a Alexiel su desayuno de las 9 (duramte el cual descubrimos que tiene un problema con el biberón que se le asignó, de tal suerte que tuve que ir al coche por uno de los suyos) y cambiara su pañal luego de su primera comida. Además, Lulú (una de las chicas, que está embarazada) se encargó de mecerlo en el portabebé hasta lograr que se durmiera un rato. Después, me tocó retomar las riendas del cuidado del hijo.

Nuevos descubrimientos aparecieron ese día, así como la confirmación de algunas opiniones del día anterior: Efectivamente Isabela es una hija del mono, esta vez le quitó a Estefanía un juguete con el que se divertía en su cuna, después le aburrió y empezó a golpear la cabeza de uno de los chicos más pequeños hasta que alguien la descubrió y quitó a la pobre víctima del lugar; Chely es la chica que mejor cuida a los niños, les inventa canciones; las otras muchachas, cuyos nombres no me aprendí, tienen como tema de conversación que "Estefanía se ve lindísima hoy" y que "Ángel me regaló una sonrisa cuando le di su biberon" y creo que eso es bueno. También hubo quien dijo que Alexiel, a pesar de estar tan largo, se siente como un bebé a la hora de cargarlo.

No fue este comentario el que me hizo charlar más con ellas, sino la conciencia de que debía conocerlas mejor para saber a quién le estoy dejando a mi hijo y sobre todo para decirles "¡por favor, se los encargo mucho!". Así que ese día incluso le eche carrilla a una de las muchachas que recibión un mensaje en su celular de un galán... además, le ayudé a entererarse de qué le decía, pues le envió un fragmento de una canción de Kiss a la que ella no le entendió ni máiz.

El lunes volvimos a la guardería para cubrir nuestro último día de "Adaptación", esta vez de 8 a dos de la tarde y yo en calidad de observadora. Fue el día más aburrido y al mismo tiempo el que más nerviosa me puso con respecto a dejar a mi pobre niño ahí. Y es que resulta que cada tres meses hay una rotación interna de personal, o sea que las muchas se van cambiando de un área a otra. la sorpresa el lunes fue encontrarme con que Chely (la que más feliz me hizo) había sido trasladada a "Lactantes C"... snif, snif. Además fue un día ligeramente caótico, porque de las cinco muchachas que normalmente hay en cada área, en la mía (la nuestra) habían faltado tres, de manera que hubo que pedir auxilio a las muchachas de otros salones.

Chely fue una de las "rescatistas" del día, entonces aproveché para decirle que lamentaba mucho su cambio porque me había gustado mucho la forma en que trata a los niños (espero que en tres meses la envíen de vuelta a "Lactantes A".

A pesar del caos -porque realmente fue un CAOS- percibí a Alexiel más aclimatado, aunque sí estuvo llorando un poquitín y como que ligeramente incómodo. Sin embargo supongo que así será algunos días, que esto es de lo más normal y a pesar de todo estoy convencida de que es lo mejor para él.

La "Adaptación" terminó. Hoy llevé a Alexiel a su primer día solo en la guardería. Encontré a Lulú en el salón y, como ya es mi costumbre, se lo encargué muchísimo. Mi madre fue a recogerlo por la tarde. Le llamé desde el periódico y me dijo que lo encontró despierto y risueño, pero al llegar a casa cayó en un profundo sueño.

Me hace feliz que Alexiel esté en la guardería, creo que eso contribuirá a que esté más despierto ante la vida y me emociona pensar que quizá ahí encontrará a los amigos más entrañables de su existencia.




DÍA UNO: Alexiel lucía nervioso en su primer día en la guardería. Como los niños nuevos de la clase, ambos permanecimos un poco aislados del resto de los chicos y chicas.






DÍA DOS: La hora de la siesta en nuestro segundo día en la guardería. A pesar del constante llanto de algunos, Alexiel pudo echarse un sueñito, esta vez al mismo nivel de los que serán sus primeros amigos.


DÍA TRES: Una sonrisa para la cámara. Alexiel luce mejor en su tecer día, luego de un fin de semana en el que quizá tomo fuerza para esta nueva etapa en su, hasta ahora, corta vida.